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Majlis - "Vivir el islam en Colombia: Reflexiones de árabes y latinos"

Actualizado: 30 abr


Por: Dalgys Carbal Reyes*


El Majlis del Instituto es un espacio virtual mensual abierto sin costo donde se abordan temas relevantes y actuales sobre el mundo árabe y sus diásporas en las Américas. Desde el Instituto de Cultura Árabe de Colombia queremos incentivar un espacio donde nos dispongamos a entablar diálogo respetuoso y abierto con otras personas con perspectivas diferentes. 

Este espacio busca promover el intercambio de saberes, la democratización del conocimiento, y el diálogo intercultural e interreligioso, para así contribuir a desafiar prejuicios y estereotipos. En su primera sesión, el Majlis contó con Karonlains Alarcón Forero y Maher Nowfal como invitados para adéntranos en las experiencias de musulmanes árabes y latinos viviendo y practicando su fe en Colombia. Karonlains es colombiana del Tolima, pero lleva años residiendo en Bogotá. Es antropóloga, escritora y editora, y junto con su esposo, dirigen la Academia y Editorial Máktaba cuyo objetivo es traducir libros islámicos y libros en árabe en general al español. Por otro lado, Maher es colombiano de padres palestinos, ha vivido la gran parte de su vida en Colombia, pero actualmente se mantiene entre Colombia y Jordania. Es chef de cocina árabe y hace parte de la junta directiva del Centro de Estudios Al Qurtubi en Bogotá.  



Ambos expositores iniciaron la diálogo hablando sobre el primer contacto que tuvieron con el islam y cómo su fe permea sus estilos de vida, las relaciones con sus familiares, amigos y trabajo. Para Karonlains, su primer contacto con el islam fue en la universidad, estudiando antropología. Allí tuvo la oportunidad de leer el Corán por primera vez. Sin embargo, aquella traducción era, en sus propias palabras, "pésima y terrible". En los próximos años, se viajó a Egipto para realizar estudios en lengua árabe y ciencias islámicas y, junto con su esposo quien también se convirtió al islam, iniciaron su primer proyecto de traducción del Corán.


De acuerdo con Karonlains, las traducciones al español del libro sagrado para los musulmanes tienden a ser desacertadas y exageradas, muchas veces con el propósito de generar incomodidad a los lectores. Así mismo, nos comentó que cuando empezó este camino como musulmana hace 13 años, su familia no se lo tomó en serio, y hasta pensaron que lo hacía por moda:


“Ya cuando me puse el Hiyab, ya ahí (mi familia) se dieron cuenta que era como en serio, como que no era jugando, y ahí si vino el choque”.

Sin embargo, Karonlains ha tratado de incluir a su familia en las celebraciones islámicas, con el fin de que se vayan familiarizando y entendiendo un poco más del porqué se convirtió y cómo ella lo vive. Por ejemplo, en tiempo de Ramadán —que es el noveno mes del calendario islámico, es un mes de ayuno, oración, reflexión y comunidad en conmemoración de la primera revelación del profeta Muhammad—, ella decora su casa, y familia le llama “la navidad de Karonlains”. En palabras de Karonlains, lo que puede dificultar algunas relaciones con su entorno se debe a que “obviamente tienen los estereotipos que todos sabemos, que somos terroristas [...], pero ya llevo 13 años siendo musulmana, son 13 años de diálogo”.  


Por otro lado, Maher nos contó que su experiencia fue un poco distinta, ya que al salir de su casa en un ambiente musulmán se encontraba con una cultura diferente, pero nos habló de su adaptabilidad para poder desplazarse entre ambas realidades sin sentir que es distinto o sin sentir rechazo, y que, por el contrario, suele percibir de la gente curiosidad sobre el islam y su cultura.


Maher considera que la clave está en la educación, en enseñar y aprender sobre una cultura y religión distinta, el sentir curiosidad que no significa que nos debemos convertir al islam para conocer, entender y respetar a las personas musulmanas.

Recalcó además que el islam le abre las puertas a todas las personas, sean o no árabes, sean o no musulmanas, y la cordialidad es uno de los principios más importantes, y que por ello a todos los visitantes de las mezquitas se les trata integra y respetuosamente:


“No teman de ir a una mezquita porque no va a pasar nada, no vamos a enseñar a armar una bomba, nada de ese tipo de cosas, porque son los medios de comunicación que siempre nos muestran así. [...] El islam es luz para la humanidad”.  

En cuanto a la cuestión de islamofobia en Colombia, Karonlains nos comentó que nunca ha estado en un escenario donde se sienta agredida o rechazada por su religión o porque lleve un hiyab, pero ella le atribuye eso al hecho de que se desenvuelve en un ambiente artístico y académico muy diverso y que las personas a su alrededor suelen tener una mente abierta. Nos habló que uno de los propósitos con su Editorial es precisamente de cambiar el lenguaje que si puede contener un discurso islamofóbico:

“Por ejemplo, en español han puesto siempre Mahoma, al traducir el nombre del profeta Muhammad, que es una pésima traducción, pero además es muy cercano a un insulto [...]. Nada más el hecho de cambiar esas pequeñas palabras y ese lenguaje que a veces hemos interiorizado, nos va a ayudar a entendernos mejor desde el respeto”.  

Asimismo, señaló la importancia de “apropiarnos de nuestra voz”, de permitir que el mundo escuche las voces de las personas musulmanas que suelen ser silenciadas a causa de la islamofobia, además de que “nos garantiza que hay un conocimiento más profundo de las realidades y percepciones dentro de las comunidades que no siguen ciertos estereotipos orientalistas”.  


Maher por su parte afirma que más que rechazo, las personas en tu entorno sienten curiosidad, pero nunca falta quien hace el comentario de "devuélvanse a su país", a lo que él reacciona con una actitud bastante despreocupada, pues entiende que la mejor forma de combatir la islamofobia es a través del “diálogo y la amabilidad”. Nos ilustra con su perspectiva de cuando se encuentra en Jordania, la falta de comunicación y la tergiversación en los medios hacen que la imagen de Colombia sea de violencia y guerra.  


Sin embargo, en uno de sus viajes se encontró con un gran sabio en Jordania, quien lo saludó y le preguntó de donde era, a lo que Maher respondió que era colombiano. En ese momento, unos estudiantes se rieron y comenzaron a mencionar a Pablo Escobar, pero el sabio les corrigió al nombrar a Gabriel García Márquez.


Eso lo sorprendió mucho al ver “cómo sacan lo bueno de las cosas, sacar lo bueno de otras culturas [...]. Cómo las cosas con amor y amabilidad cambian”.  

Esta primera sesión del Majlis fue de gran valor porque nos permitió conocer más acerca del islam y nos permitió cuestionar las formas en que vemos —y no vemos— las muchas realidades y experiencias de un grupo tan diverso como lo es la ummah, o ocmunidad de creyentes. Que esta primera sesión sirva como base para que nos sigamos cuestionando, que sigamos investigando y nutriéndonos de distintas miradas, y de las mismas versiones hegemónicas y colonizadoras que a veces sólo contienen un discurso discriminatorio y lleno de estereotipos.


Esperamos que se llenen de dudas, que sigan leyendo e interesándose por el mundo árabe y su diáspora, desde el Instituto seguiremos promoviendo estas conversaciones y el diálogo respetuoso.

Karonlains Alarcón y Maher Nowfal

 

*Dalgys Carbal Reyes es Líder de Investigación y Gestión del Conocimiento en el Instituto de Cultura Árabe de Colombia, y estudiante de 9no semestre de Relaciones Internacionales en la Universidad del Norte.



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