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"Permiso para narrar": Poemas y relatos de Palestina


Por: Instituto de Cultura Árabe de Colombia

En la décima sesión del Club de Literatura Árabe, una iniciativa bandera del Instituto, dedicamos un espacio virtual de paz, de diálogo y de tolerancia a Palestina mediante lecturas de poemas y relatos, en un intento por amplificar voces que han permanecido silenciadas y que merecen ser escuchadas también.

“Permiso para Narrar” hace eco al título de un artículo que publicó el intelectual palestino-estadounidense Edward Said en 1984, reflexionando sobre cómo a los palestinos se les ha negado el permiso de narrar su propia historia, vidas, experiencias y cotidianidad. En otras palabras, plantea cómo siempre se ha suele hablar sobre ellos y ellas, y la subsiguiente necesidad de generar narrativas más empáticas. Las palabras de E. Said siguen siendo vigentes y relevantes hoy más que nunca ante el espiral de violencia y deshumanización, que debemos rechazar al unísono. Asimismo, decidimos utilizar la obra de la artista gazatí Heba Zaqout, asesinada junto con sus hijos durante los bombardeaos israelíes.


Edward Said escribe permiso para narrar luego de la invasión israelí al Líbano en 1982. Hace un recuento de los crímenes de guerra y el intento de etnocidio contra el pueblo palestino, y cómo también el mundo hizo silencio impune. Said también reflexiona sobre la violencia dirigida hacia lo que el llama la "inadmisibilidad de la existencia del pueblo palestino", y nos recuerda que “no todos los hechos hablan por si solos, pues requieren una narrativa socialmente aceptada que los absorba, los sostenga y los circule".


Es precisamente a través de la literatura palestina que podemos escuchar las voces de los palestinos, en sus propias palabras. Para conocer más sobre este cánon literario, haz click aquí. Para un compendio de lecturas esenciales sobre palestina, haz click aquí.

Destrucción en Beirut después de la invasión, 1982.


A propósito de la violenta invasión al Líbano, durante la que también fueron afectados hospitales, escuelas, y civiles, Mahmoud Darwish, el poeta nacional palestino, escribiría su célebre texto de prosa poética "Memoria para el olvido" (1987). Allí, hace un crudo pero reflexivo recuento tanto personal como colectivo, de las implicaciones políticas e históricas de la invasión, pero por sobre todo, de sus sentimientos de soledad, miedos, resiliencia y esperanza. A continuación, un fragmento de "Memoria para el olvido" (págs. 8 y 9):




"A las seis de la mañana se despertaron los pajarillos de los vecinos. Reanudaron su canto neutral al encontrarse a solas con las primeras luces. ¿Para quién cantan en medio de este torbellino de misiles? Cantan para desquitarse de la noche pasada, cantan para sí mismos, no para nosotros...¿Lo sabíamos ya? Los pájaros surcaron su propio cielo entre el humo de la ciudad incendiada. Las serpenteantes flechas de sus silbos se enroscaban con las bombas y nos señalaban una tierra a salvo en el cielo. Es de asesinos asesinara. Es de combatientes combatir. Y de aves cantar. Aunque para mi se acabaron para siempre las metáforas, se acabó seguir buscando una interpretación, porque las guerras, por naturaleza, envilecen los símbolos y devuelven al hombre a su relación primera con el espacio, con los elementos y el tiempo, hasta que acaba por festejar el agua que mana de una tubería rota en una calle. Porque aquí conseguir agua es un milagro. (...)"


"No todo lo que vuela es un avión. Entre las peores cosas de la lengua árabe se cuenta el que la voz avión sea el femenino d la voz ave. Pero los pájaros siguen cantando, se empeñan en reafirmar su voz entre del estruendo de las bombas. ¿Quién dijo que aquel avión es el femenino de esta ave?"



Samih al Qassem (1939-2014) fue un poeta palestino y periodista druso que vivió en Israel, y es considerado de los poetas árabes contemporáneos más importantes. Sus poemas son de raíz política, son poderosos y fuertes, clamando la libertado de su pueblo.


Billetes de viaje


Cuando un día sea asesinado,

hallará el asesino en mi bolsillo

unos billetes de viaje:

uno para ir a la paz,

uno para ir a los campos y a la lluvia

y otro, para ir a la conciencia de la humanidad.

-Te ruego que no desprecies los billetes,

querido asesino mío,

te ruego que viajes...

(Trad. de C. Ma Thomas)


Los niños de Rafah


En la esquina de la calle

y las afueras de la ciudad

niños con largas historias

estaban reuniendo libros,

marcos de cuadros y estacas de tiendas

para hacer una barricada

que cerrara el paso a la Oscuridad

(Trad. de C. Ma Thomas)


Mahmoud Darwish (1941-2008), el gran poeta nacional palestino, nos regala palabras que recogen el sentimiento de añoranza y el deseo de retornar a sus tierras ancestrales de los palestinos. Darwish quien redactó la Declaración de Independencia Palestina proclamada en 1988 por la OLP en Argel. Su poesía ha sido notoriamente musicalizada por el compositor y músico libanés, Marcel Khalife, y por el Trio Joubran. En su poesía, el exilio y la nostalgia por la patria perdida/soñada tienen un rol fundamental, y su poesía sigue teniendo un papel central en el canon literario palestino y árabe contemporáneo.




La tierra se estrecha para nosotros

La tierra se estrecha para nosotros.

Nos hacina en el último pasaje

y nos despojamos de nuestros miembros para pasar.

La tierra nos exprime.


¡Ah, si fuéramos su trigo para morir y renacer!

¡Ah, si fuera nuestra madre para apiadarse de nosotros!

¡Ah, si fuéramos imágenes de rocas que nuestro sueño portara

cual espejos!


Hemos visto los rostros de los que matará el último de nosotros

en la última defensa del alma.


Hemos llorado el cumpleaños de sus hijos.

Y hemos visto los rostros de los que arrojarán a nuestros hijos

por las ventanas de este último espacio.


Espejos que pulirá nuestra estrella.


¿Adónde iremos después de las últimas fronteras?

¿Dónde volarán los pájaros después del último cielo?

¿Dónde dormirán las plantas después del último aire?


Escribiremos nuestros nombres con vapor teñido de carmesí,

cortaremos la mano al canto para que lo complete nuestra carne.

Aquí moriremos. Aquí, en el último pasaje.

Aquí o ahí... nuestra sangre plantará sus olivos.



Sobre esta tierra


Sobre esta tierra hay por qué vivir: los titubeos de abril, el olor del pan al amanecer, el amuleto que una mujer le da a un hombre, las obras de Esquilo, los comienzos del amor, la hierba sobre una piedra, madres en vilo por el hilo de una flauta, y el miedo de los invasores a los recuerdos.


Sobre esta tierra hay por qué vivir: los últimos días de septiembre, una mujer que sale de los cuarenta como melocotón maduro, la hora del sol en la cárcel, nubes que semejan un tropel de criaturas, los vítores de un pueblo a quienes encaran risueños la muerte, y el miedo de los tiranos a las canciones.


Sobre esta tierra hay por qué vivir: sobre esta tierra señora de la tierra, madre de los inicios y madre de los finales. Se llamaba Palestina. Se sigue llamando Palestina. Mi señora: yo tengo, porque tú eres mi señora, tengo por qué vivir.


"Sobre esta tierra hay algo que merece vivir". Massafer Yatta, Hebrón, aldea palestina que resiste a ser desplazada. (c) Qassam Muaddi, periodista colombo-palestino.

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